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Los 5 aliados del verano que te inspirarán a desmelenarte

23 jul 2016

Si te digo que cierres los ojos y que recuerdes qué hacías en tus veranos de infancia y juventud, que me dirías?  Yo lo tengo claro: jugar y bailar.

Me pasaba mis vacaciones en un pueblo toledano  donde mis principales intereses eran:

A las 16h y a 40º (las ganas de jugar no entiende de temperaturas) subía a la huerta de unos familiares a jugar con los perros y a descubrir el sabor de un tomate recién recolectado.

A las 18h participaba en los juegos que organizaba la comisión de fiestas donde todos los chiquillos asistíamos con gran ilusión.

Y finalmente a las 22h sonaba la orquesta contratada y junto con mi hermana y primas, corría a la pista de baile!  ¡Qué recuerdos!

Te cuento todo esto porque el verano es un excelente momento para que aproveches las oportunidades que te trae y recuperes tu capacidad de disfrutar y de expresarte jugando y bailando.

Así que toma nota de qué y quiénes serán tus grandes aliados:

1# Los niños

Seguro que en algún momento compartirás tiempo y espacio con un/a niño/a. Puede que sean tus hijos o sobrinos, los hijos de tus amigos o incluso un niño en el asiento del avión de al lado.

Obsérvalo y cuando la ocasión lo permita, acóplate a su juego. Te sorprenderás de su gran capacidad creativa (construyen sus ‘palacios’ con dos colchonetas y un cojín) y darás rienda suelta a la tuya.

2#  La energía expansiva  del verano

Quitando claro está las horas críticas de calor en las que nadie te moverá de debajo de una sombrilla o de la sombra de un árbol, el verano te anima a salir, a pasear, a quedar con amigos, a explorar una nueva playa.

Así pues aprovecha esta apertura e impulso para poner una mirada curiosa a tu alrededor y deja sorprenderte por aquello nuevo que no habías visto antes.

No pienses que para ello necesitas irte a un país lejano que no conozcas. ¡No! Más fácil. Observa lo cotidiano de tu día a día con una nueva perspectiva para que la novedad no se te pase por alto.

Te pongo un ejemplo: descubrir los colores fosforitos de una oruga que se pasea por tu huerto.

Te animo a coger una libreta y escribir cada día aquello nuevo que veas, huelas, saborees o hagas. De este modo, tu capacidad de observar y curiosear la irás ejercitando a la vez que tu cerebro se desarrolla.

“Vende tu inteligencia y compra asombro”

Rumi

Recuerda que nuestro cerebro se desarrolla allí donde lo utilizamos con entusiasmo, así que inyéctale dosis de emoción.

3#  Organiza una gymkana con tus amigos y/o hijos

¿Te acuerdas de la famosa carrera de sacos o la carrera de huevos encima de la cuchara o la del pañuelo? Cierto es que son juegos competitivos y no son concretamente los más educativos que yo apoyo pero si te lo tomas como un juego (o sea que lo haces sólo con el fin de divertirte) y no como una competición, te lo podrás pasar de lo lindo.

Imagínate con tu grupo de amigos, en una explanada de césped (que amortigua mejor las caídas 😉 y calzándoos de nuevo un saco… 3,2,1.. adelante! . Fantaseo que habrá momentos inolvidables.

4# Las orquestas de los pueblos

Si has sido de los que bailabas todo lo que las orquestas de tu pueblo te echaban, bienvenido al club (“ Paquito el chocolatero, El tiburón, el Venao e incluso el pasadoble… por cierto, si quieres hacer un revival en toda regla, en spotify encontrarás grandes clásicos, ;-). Seguramente ese poso que dejó las grandes noches veraniegas de tu juventud haga que te si se cruce de nuevo una de esas orquestas, eches el freno de mano y te quedes a disfrutar de ella con tus compis. Adelante, sigue tu impulso!

Si no es tu caso, te animo a probarlo. Si es acompañado con tus amigos, mucho mejor porque si la vergüenza se apodera de ti, siempre podrás arrimarte a ese amigo tuyo más desenfrenado y hacer un ‘como él’: lanzarte a la pista a bailar.

El beneficio será doble:  generarás endorfinas y tu cuerpo (que tiene memoria ) irá soltándose y sintiéndose más ligero.

Si es un verano en el que viajas solo, tranquilo: el buen rollo es contagioso y seguro que encuentras algún grupo de gente bailonga al que acoplarte y ser bien recibido.

5# Visita una feria

Las ferias son un lugar estupendo para ejercitar tu capacidad de gozar.  Parece que fuera de la época estival sea un hito mantener el disfrute en tu vida sin los remordimientos que algunos tenemos (donde me incluyo) sino priorizamos el trabajo. Así que no está de más llenar el ‘saco del placer’ para poder echar mano de él durante el año.

Volviendo a la feria, te propongo dos buenas opciones si visitas una:

a) Súbete a una noria y deja volar tu imaginación mientras sientes como el mundo y tú giráis. La altura te da una nueva perspectiva, así que aprovecha para ver qué ves de diferente?

b) Si eres más de tierra, la opción de las camas elásticas es estupenda para desmelenarte saltando y haciendo piruetas a tu gusto.

El verano es sinónimo de diversión, fiesta, amigos, bailoteo, música, orquestas, ferias. El juego y el movimiento están en todas partes y podrás disfrutar de ello cuando lo desees.

Te animo a ponerlo en práctica para soltar tu cuerpo, cargarlo de energía veraniega y con ello tendrás mayor impulso para retomar tus proyectos a la vuelta de vacaciones.

Ahora te toca a ti… ponerte manos a la obra con estos consejos veraniegos que te acabo de contar.

Cuéntame si en esto que llevas de verano has podido disfrutar de ‘momentazos’ de juego, diversión y baile dignos de explicar.

Me encantará conocerlos.