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¿Y cuál es tu lenguaje del amor?

 

Qué gustazo de primavera!  Que el buen tiempo me acompañe, a mí me inspira, siento más energía y no sólo por el sol sino porque todo está con otro movimiento después del letargo del invierno: el verde del trigo comienzan a pintar los campos, las flores están en expansión y el huerto ya da sus primeros frutos.

Y por supuesto las golondrinas que llegaron de nuevo a mi casa, qué alegría! Me resulta curioso saber que según dicen son siempre las mismas del año pasado que vuelven al mismo lugar para poner su nido. Y son ellas las que me han hecho pensar estos días en un libro que cayó en mis manos hace poco sobre ‘Los cinco lenguajes del amor’ de Gary Chapman, preguntándome cuál será su lenguaje del amor (ya me dirás tú porqué pero así es 😉

Y es que te cuento: Este autor básicamente cuenta en su libro que existen cinco maneras de expresar el amor y se aplican a todas las relaciones del ser humano (no sólo a la pareja). Cuenta que aunque podemos recibir el amor a través de estos cinco lenguajes, siempre es uno de ellos el que te cala más, el que te resulta más primordial. Y si no recibes tu lenguaje principal del amor, no te sentirás propiamente amada/o aún cuando tu pareja/madre/amigo te esté hablando con los otro cuatro lenguajes del amor.

El Dr. Chapman básicamente dice que los cinco lenguajes del amor son los siguientes:

1# Las Palabras de afirmación: es el hecho de escuchar palabras que enfatizan los aspectos positivos de uno mismo, de lo que sucede a tu alrededor, de la vida. Son palabras alentadoras, de afecto, que expresan aprecio. Por ejemplo, sería decirle a tu pareja: ‘estás muy guapa con este jersey rojo’

2# Los Regalos: habitualmente, este el lenguaje que más fácilmente puede venirnos a la cabeza, pues por lo general siempre que le regalamos algo a alguien conlleva un componente de amor emocional. Puede ser un regalo de cualquier tamaño, forma o precio o ser un regalo sin-precio (estos me encantan!: la bufanda tejida o la lavanda recolectada por ti … porque lo que cuenta es la expresión de ese amor.

3# Los actos de servicio: se trata de ayudar al otro en alguna tarea que el otro necesite o sepas que aprecia. Por ejemplo, hacer de canguro de la hija de tu hermana para que ella y su pareja puedan disfrutar de una cena romántica. O bien, acompañar a tu abuela al médico para que no vaya sola. O incluso acordarte de comprar la cena que le gusta a tu pareja (aquí abarcas el lenguaje del regalo también).

4# El tiempo de calidad: el núcleo de este lenguaje es el hecho de estar juntos, y no quiere decir estar cercanas en cuanto a proximidad, sino ofrecerle a esa persona una atención presente, una escucha activa. Parece evidente pero no lo es. Porque a veces estamos con alguien y mientras te explica su fin de semana, tú estás pensando en que te has olvidado de sacar la lavadora o en lo que tienes que comprar en el súper… Así que en este lenguaje son importantes las conversaciones de calidad, donde muestras un interés sincero por la otra persona. Pero también las actividades de calidad, que pueden incluir cualquier cosa que le interese a uno a los dos pero con el fin de poder compartir algo juntos para pasar tiempo juntos.

5# El contacto físico: este es uno de los lenguajes universales. Los bebés reciben los abrazos de la madre y se nutren de ellos, de ese ‘calor’ emocional. Y aunque de mayores por diversas razones se genera un distanciamiento físico entre las personas, lo que yo escucho en mis talleres cuando tras una dinámica las personas entran en un contacto físico (estrecharse una mano o un abrazo) es lo mucho que la gente lo echa de menos y lo mucho que les enriquece.

Bueno, este es un breve resumen del libro de este señor que recomiendo que los busques porque en su pequeño tamaño encontrarás una verdadera joyita. Te permitirá identificar cuál es tu lenguaje del amor, cuál el de tu pareja/familia/amigos y poder así aprender a hablarlo para que el amor fluya más fácilmente.

¿Te animas a probar?

Un abrazo y feliz lunes,

Silvia

 

*Foto Golondrinas: Rincón poético de Chente Devesa